¿Qué medios ven, leen y escuchan los votantes de los principales partidos políticos?

Fact Check, Papeles, Sociedad

Seguro que usted dedica parte de su tiempo a informarse sobre la actualidad política de nuestro país y ahora, si cabe, lo hace con más interés.

Seguro que usted, para seguir la información política y electoral, utiliza distintos medios de comunicación.

El CIS, en su último Macrobarómetro del mes de octubre de 2019, ha preguntado por esto y resulta que la televisión es el medio preferido por los españoles para estar al día en este asunto.

  • En concreto, el CIS establece que en torno al 77% de los encuestados dice que la televisión es uno de los tres medios que tiene de referencia para conocer los temas políticos y electorales.
  • Seguidamente, los españoles optan por las redes sociales (es el punto de información para el 33,2% de los españoles).
  • La prensa (incluye escrita y digital) se colocaría como la tercera opción, preferida por el 30% de los españoles como base de su información política.
  • La radio quedaría en cuarto lugar: 3 de cada 10 españoles siguen la información política y electoral a través de las “ondas”.

Estos son los datos gruesos, pero ¿cree usted que el votante medio de Unidas Podemos verá la misma cadena de televisión que el de Ciudadanos para informarse? O ¿escucharán la misma emisora los que votan al PSOE y a Vox? ¿Leerán los mismos periódicos los votantes del PP, PSOE, Ciudadanos y Unidas Podemos?

Seguramente usted tendrá una respuesta clara sobre esto.

Veamos si es así o no.

Empecemos por las televisiones.

De Chaves a Moreno Bonilla. Las elecciones andaluzas en la última década. 2008-2018

Fact Check, Papeles, Sociedad

Técnicamente, la crisis no había empezado en España (ni en Andalucía) el 9 de marzo de 2008. En ese primer trimestre de 2008, el PIB seguía registrando tasas de crecimiento positivas, si bien, otros indicadores y los acontecimientos internacionales de la segunda mitad del año anterior (hipotecas “basura”), anticipan una inestabilidad en la economía mundial y, por supuesto, nacional. Tras la caída de Lehman Brothers en los EE.UU. esa inestabilidad tomó una dimensión sin precedentes en muchos años transformándose en la Gran Crisis que en España sufrimos desde finales de 2008 hasta (al menos) 2014.

Ese 9 de marzo de 2008, además de elecciones generales, se celebraron en Andalucía elecciones autonómicas. Ganó el PSOE, con mayoría absoluta:  2.178.296 votos (el 48,41% del total) y 56 escaños.

Manuel Chaves, candidato socialista, se convirtió, nuevamente, en Presidente de la Junta de Andalucía. Chaves fue investido Presidente de la Junta por primera vez tras las elecciones del año 1996, y desde entonces, y de manera ininterrumpida, había enlazados triunfos electorales traducidos en Presidencias de la Junta. Esta Legislatura que empezaba en 2008, no obstante, iba a ser la última como Presidente de los andaluces, es más, ni siguiera llegó a concluirla: en 2009 dejó la Presidencia de la Junta para formar parte, como Vicepresidente Tercero y Ministro de Política Territorial del Gobierno de España presidido por José Luis Rodríguez Zapatero (el sustituto de Chaves en la Presidencia andaluz fue José Antonio Griñan).

Desde 1982, fecha de las primeras elecciones autonómicas celebradas en Andalucía, hasta las que tuvieron lugar en 2008, Andalucía siempre había votado mayoritariamente al PSOE.

¿A qué partido vota Pedro Sánchez?

Fact Check, Papeles, Sociedad

¿A qué partido vota Pedro Sánchez?

A usted que está iniciando la lectura de este post le voy a pedir que haga un pequeño ejercicio de imaginación (sin esfuerzo, no se apure..).

Imagine que acaba de conocer a una persona (el cómo y el dónde, lo dejo a su elección..) y tras un breve intercambio de frase triviales, ella (la persona que usted acaba de conocer) le pregunta: “¿Cómo te llamas?”
Con total seguridad usted no tendría ningún reparo responder a esa pregunta, es más, percibo que, mentalmente, usted ha dado a conocer cómo se llama siguiendo la estructura de presentación que utilizaba (y utiliza) el impecable 007, aquello de: “Me llamo Bond, James Bond”.

Una vez hecha las presentaciones, y mientras usted desarrolla en su cabeza como puede derivar el encuentro que acaba de iniciarse, voy a requerirle que haga uso, en paralelo, de otra parte de su cerebro para que trate de dar respuesta a esto que le planteo, a propósito de haber traído a colación al audaz y elegante Sr. Bond:

Ya que ha surgido su nombre, y en el supuesto que fuese posible, ¿a qué partido político en España cree usted que votaría James Bond?

Rehabilitación energética: una mirada por la mirilla

Papeles, Sociedad, Vivienda

Rehabilitación energética: una mirada por la mirilla

por Miguel A. Martínez (*)

@mam_tweet


Se me ha invitado desde endata sevilla a participar en este rincón de opinión, al que acudo con gratitud y cierta congoja. Porque en este espacio técnico, de datos y gráficos, yo vengo a hablarles de mi vecina del tercero.
De sus piernas torneadas (y tal y cual, como escribiría Eduardo Mendoza) puedo contarles en otra ocasión, si se me da, cuando tratemos sobre movilidad, la bicicleta y sus beneficios para el cuerpo y el alma. Hoy toca un ejercicio de indagación, escrutinio y fiscalización, propio de buena vecindad, para saber qué hace cuando cierra, mi vecina del tercero, la puerta de su piso.

 

Kioto, piensa global, actúa local, reducir, reutilizar, reciclar o sostenibilidad son tags en la nube de su adolescencia. De lo sostenible le gustaba su transversalidad y su utopía como referencia. Le sabe mal que de la sostenibilidad, de la palabra misma, se haya hecho un uso tan matizado y, seguramente, tan indebido que ha acabado reduciendo su vocación global a una superficialidad que no parece ser motor de cambio. Bienvenido el uso del término, parece pensar alguna vez que la veo regando las plantas del balcón, si es para redimir algún hábito mezquino. Pero en el fondo prefiere mayor ambición.

“..de la sostenibilidad, de la palabra misma, se ha hecho un uso tan matizado y, seguramente, tan indebido que ha acabado reduciendo su vocación global a una superficialidad que no parece ser motor de cambio”

En su actúa local, ella, mi vecina del tercero, se ha propuesto mantener a raya electrones y calorías en su piso, que es una vivienda normal en el sur de Europa construida demasiado lejos del ideal sostenible. Me temo que no lo ha tenido fácil. En varias ocasiones que me ha dado el fingido azar de la escalera le he preguntado por la rehabilitación energética que ha llevado a cabo en su vivienda. Y con responsable naturalidad me habla de sus reformas y la aplicación de rutinas sensatas. Me gusta de ella, también, su normalización de la excelencia.

Creo que sospecha que no son fortuitos esos encuentros en las zonas comunes en los que tras un breve saludo muestro afanoso interés por los leds o el doble acristalamiento. Aún así siempre agranda su mirada, a la que atiendo embelesado, para explicarme el alcance de su compromiso ambiental, sus logros y sus luchas con determinadas inercias que unas veces son térmicas pero otras son económicas, técnicas, políticas o sociales.

De nuestras charlas de escalera, que para mi solaz no son rehuidas por mi vecina, he aprendido que la construcción sostenible requiere de agentes comprometidos (proyectistas, técnicos, constructores, instaladores o usuarios) en todas las etapas del proceso: el diseño, la ejecución material y la vida útil. Imagino que esta intervención de grupos diferentes en tiempos distintos en pos de un objetivo común son propios de cualquier evolución social.

“..la construcción sostenible requiere de agentes comprometidos (proyectistas, técnicos, constructores, instaladores o usuarios) en todas las etapas del proceso: el diseño, la ejecución material y la vida útil”

Me gusta elogiar su aparición en el proceso, aunque a ella le parece muy limitada. Del diseño, la ejecución material y la vida útil, solo ha podido intervenir plenamente en lo último, imponiendo hábitos, planteando su experiencia de usuaria. De lo segundo ha cambiado todo lo que las limitaciones de una rehabilitación energética le ha permitido; pero en el diseño, que es lo primero, nada ha cambiado. En el ideal sostenible el diseño es primordial. Si partimos de cero, existe conocimiento técnico, materiales, tecnología y hasta normativa capaz de construir un edificio cuyo único impacto sobre el medio sea la sombra que arroja.

“Si partimos de cero, existe conocimiento técnico, materiales, tecnología y hasta normativa capaz de construir un edificio cuyo único impacto sobre el medio sea la sombra que arroja”

En mi interés por aportar criterio a nuestros encuentros y provocar, a la sazón, el entusiasmo de mi vecina, suelo vertebrar los temas a tratar, como el que no quiere la cosa, para lo cual me documento previamente sobre aparatos eléctricos eficientes, la rotura de puentes térmicos, instaladores expertos en eficiencia energética, ayudas administrativas y financieras, o modelos de contratos de compañías eléctricas. Las cuestiones son atendidas por mi vecina con pedagogía las más veces. Solo la frustración y el tedio le oscurecen el gesto al hablar de la factura eléctrica. De su complejidad y falta de transparencia bien podríamos tratar en otra columna y no dejar ahora a mi vecina con el semblante sombrío.

Ella es consciente, lo refiere a menudo sentada en el rellano, de que su aportación es pequeña. Quizás por eso vuelve siempre a la mirada global. Y repasa las dificultades, ahora que la construcción sostenible aún no es la norma. De lo sencillo que es encontrar roturas que lleven a la ineficiencia. Porque múltiples intervinientes tienen que actuar en armonía en el tiempo. Así, sirve de poco un diseño conforme al entorno si no se prescriben los materiales adecuados. Igualmente, un proyecto impecable y perfectamente ejecutado puede ser inútil si los usuarios del edificio desarrollan hábitos compatibles con el despilfarro.

“..sirve de poco un diseño conforme al entorno si no se prescriben los materiales adecuados. Igualmente, un proyecto impecable y perfectamente ejecutado puede ser inútil si los usuarios del edificio desarrollan hábitos compatibles con el despilfarro”

A mí me gusta interrogar a mi vecina sobre las reformas en su piso, anhelando que un día me invite a subir. No se siente especialmente orgullosa. Sus obras en casa son algo que debía hacer, sin más; ni siquiera una obligación: ha de ser así, per se. Aunque le hubiese gustado llegar más lejos pues la rehabilitación energética es más eficaz cuanto más integral es, cuanto más se acerca al rediseño.

Me he quedado lejos de saber todo lo que pretendía sobre ella. Algún día le preguntaré, para contarlo aquí en endata sevilla, cuánto se ahorra en su factura energética. Por qué eligió esas ventanas o contrató un par de kilowatios menos que yo. Cuándo sube y baja las persianas. Cómo le va con su frigorífico, con su lavadora. Y si es un engorro estar pendiente del toldo y las plantas del balcón.

“..los aspectos técnicos, económicos, normativos, políticos y sociales tienen que aunarse en favor del medio ambiente”

Ya sé, por estas conversaciones, que aún no estamos en el tiempo de la construcción sostenible, en la que los aspectos técnicos, económicos, normativos, políticos y sociales se aúnen en favor del medio ambiente. Ojalá estemos ahora recorriendo el cambio hacia ese ideal. Mientras llega el momento ella, mi vecina del tercero, ya habrá hecho su trabajo. Y yo la seguiré admirando por la mirilla.


(*) Miguel A. Martínez
CEO en K MAM. Presidente de Andalus y Fundacion Bios